Las amputaciones son casi siempre determinadas por complicaciones de patologías vasculares derivadas de una enfermedad diabética de base
Úlceras diabéticas:
a) Macroangiopatía: similares a la arterioesclerótica pero con mayor capacidad de sobreinfección.
b) Microangiopatía: éstas aparecen espontáneamente o por traumatismo banal (callo, rozadura, pisotón...)
En ambos casos se localizan en las zonas digitales o zonas de roce y suelen ser de tamaño variable, redondas excavadas con fondo rojo y poco dolorosas.
c) Neuropáticas: se localizan en las articulaciones metatarsofalángicas de 1º y 5º dedos y en la zona plantar. Su tamaño es variable, son indoloras y pueden estar en profundidad rodeadas de hiperqueratosis.
Tratamientos
El tratamiento de las úlceras de pierna ha evolucionado considerablemente en los últimos años y se dispone en la actualidad de numerosas opciones. Independientemente del tipo de úlcera, la pauta terapéutica se compone en lineas generales, de cuatro fases: la lucha contra la infección, la limpieza, la granulación y la epidermización.
En casos extremos en los que no es posible evitar la gangrena, se impone la amputación del miembro. Sin embargo, hoy en día existen diversas terapias alternativas, como la ozonoterapia que colaboran en el salvataje de miembros. La cirugía hace aportaciones imprescindibles procurando la recanalización de los miembros afectados a través de diferentes tipos de by-pass y técnica endovasculares minimamente invasivas.