Entendemos por aneurisma arterial el ensanchamiento localizado o difuso de una arteria. Los aneurismas son relativamente frecuentes a partir de los 60 años. Puede presentarse en cualquier arteria del organismo, pero localización más frecuente es la aorta abdominal (AAA), el 80 % a nivel infrarrenal. Por orden de frecuencia siguen las arterias popliteas y femorales.
Etiología y factores de riesgo
La degenración aneurismática de la aorta es debida entre otros factores a una alteración del metabolismo de las metaloproteinasas, lo cual conlleva una pérdida del colágeno de la arteria que confiere la fuerza necesaria a la pared de la aorta, por tanto ésta se debilita. Tambien pueden ser secundarios a una infección o traumatismo. Los factores de riesgo conocidos que contribuyen a esta alteración estructural son:
¿Cuales son los sintomas ?
Los aneurismas son silentes, es decir no dan sintomas hasta que acontecen las complicaciones (la ruptura y la formación de trombos potencialmente embolígenos). Se suelen descubrir en una revisión o chequeo médico, de aquí la importancia de hacer una buena prevención pasando revisiones vasculares periódicas aquellas personas con los factores de riesgo descritos anteriormente. Si el AAA no se trata, su evolución natural es hacia el crecimiento progresivo y finalmente la ruptura provocando un sangrado interno con elevada mortalidad. A pesar de las mejoras en las técnicas anestésicas, la mortalidad del aneurisma de aorta rupturado sigue siendo muy elevada (30-60%), lo que implica la necesidad de un diagnostico precoz y seguimiento o reparación quirúrgica antes de que se presente dicha complicación
En los últimos tiempos, se observa un aumento de la incidencia de esta patología, tanto a nivel de aorta e iliacas como periférico (poplíteo). Esto es debido a que se diagnostican con mayor frecuencia y más precozmente, gracias al uso de las nuevas tecnologías dianósticas como el ECO, el TAC y la RNM.
¿ Tiene tratamiento ?
El AAA puede tratarse de forma segura y con baja mortalidad si se lleva a cabo un diagnóstico temprano y un tratamiento electivo.
La indicación de reparación de un aneurisma de aorta (endovascular o convencional) viene determinado por el tamaño. A partir de 5-5.5 cm de diámetro o en aquellos de crecimiento rápido, sabemos que el riesgo de ruptura espontanea es elevado y por tanto debe ser tratado. En las mujeres deben ser tratados con diámetros inferiores a 5 cm. Tanto las técnicas quirúrgicas como anestésicas han mejorado mucho en las últimas décadas, ello ha influído enormemente en una evidente mejora en los resultados del tratamiento no urgente bien sea endovascular o convencional. En la actualidad disponemos de dos técnicas de reparación:
La elección de una u otra técnica debe ser indicada de manera individualizada, basada en criterios clinicos (edad y patología asociada) y anatómicos (morfometría del aneurisma).


Diferentes modelos de endoprótesis aórticas
Conclusión
La reparación electiva (convencional o endovascular) del aneurisma de aorta abdominal ofrece unos excelentes resultados en términos de morbi-mortalidad en comparación con la cirugía urgente. Por ello, es fundamental el diagnóstico precoz de esta patología. Los chequeos vasculares, al igual que sucede en otras enfermedades juegan un papel fundamental.


