Las“piernas pesadas” es uno de los síntomas más específicos dentro de las afecciones humanas. Salvo en raras ocasiones, solamente es inducida por el ejercicio y aliviada rápidamente por la interrupción del mismo. La claudicación indica siempre un aporte sanguíneo insuficiente a los músculos en contracción. Aparece casi exclusivamente en los casos de enfermedad arterial oclusiva crónica o enfermedad arteriospástica, en las cuales el aporte sanguíneo esta disminuido y en consecuencia la oxigenación es deficiente.
Generalmente los síntomas que presentan los pacientes son desde el calambre, tirantez, cansancio, hasta sentir dolor. Es habitual que la fatiga preceda al dolor y aunque en un principio suele ser sordo, puede llegar a ser agudo. Éste suele comenzar en la pantorrilla propagándose por los músculos arriba y abajo. En la región del pie, del tobillo y el talón, el dolor de carácter diferente, se le puede describir como una sensación como de estar caminando sobre terreno de piedras con los pies descalzos.
Problemas arteriales
De origen arterial, el dolor es un síntoma que se presenta corrientemente. El dolor persistente se produce con la ulceración y gangrena en la tromboangeítis obliterante, y puede ser muy grave. De forma semejante, aunque con menor intensidad, el dolor se produce en la arteriosclerosis. El entumecimiento, la frialdad y el hormigueo van asociados muy a menudo. El comienzo súbito de un intensísimo dolor puede continuar con la oclusión arterial. El dolor de la trombosis venosa es más ligero y va acompañado de enrojecimiento y sensibilidad, sobre y alrededor de la vena afectada.
La enfermedad arterial periférica generalmente se manifiesta con la aparición de la claudicación intermitente, con el dolor que suele producirse en los músculos de la pantorrilla cuando el enfermo ha andado cierta distancia. La distancia necesaria para que aparezca el dolor se llama “distancia de claudicación” y es una indicación de la gravedad de la afección.
El color de la piel depende de la cantidad de sangre en ella y de la velocidad con que ésta fluye. La temperatura de la piel se percibe mejor con la mano del examinador. Una piel caliente indica el aumento de la circulación, y una que esté fría indica disminución.
Trastornos de origen arterial en las piernas: ¿cómo se producen?
Los problemas circulatorios de origen arterial en las piernas se sitúan en los vasos de la circulación de salida del corazón hacia las extremidades, contrariamente a los de origen venoso que hemos visto hasta ahora, que se refieren a la sangre que está camino de vuelta hacia el corazón.
La enfermedad arterial se manifiesta generalmente con la aparición del síntoma de las “piernas pesadas”, un dolor que suele producirse en los músculos de la pantorrilla después de haber andado una cierta distancia.
Uno de los trastornos de origen arterial es la arteriosclerosis, que afecta únicamente a las extremidades y presenta unos primeros síntomas ligeros y escasos.
Otros trastornos de las piernas que generan deformidad de las mismas son los problemas ortopédicos de los pies que pueden ser responsables de una mala circulación en las extremidades inferiores. La terapia imprescindible para evitar males mayores será la de ponerse unas plantillas adecuadas cuando sean necesarias o bien, un tratamiento adecuado, diagnosticado por un especialista.
Otras patologías que afectan los pies y que pueden repercutir en un irregular apoyo con la consiguiente deformidad de las piernas es la artritis - afección que provoca que los dedos de los pies con frecuencia estén hinchados y los pies sean sudorosos y calientes -. En estos casos conviene descansar y aplicar calor en la zona dolorida, así como realizar suaves ejercicios. Otra enfermedad que afecta a los pies, es la gota, pero que la padecen mayoritariamente aquellos hombres que tienen tendencia a beber y comer en demasía. El responsable de la gota es el ácido úrico que se deposita en los pies.
Las llamadas enfermedades nodulares de las piernas son un conjunto de afecciones vasculares que forman nódulos duros, compactos y rojizos. De entre ellas, y localizado en las pantorrillas de ambas piernas, aparece el llamado eritema indurado de Bazin, que casi siempre se presenta en mujeres jóvenes y en épocas de invierno y se manifiesta con la aparición de nódulos rojizos, tensos y dolorosos.
Otra afección perteneciente a este grupo es la vasculitis nodular, donde los nódulos son más profundos y un poco más inflamados, y acostumbran a aparecer en mujeres de mayor edad.
Con la llegada del frío, son frecuentes también los sabañones o perniosis, ocasionando en algunos de los casos, unos fuertes dolores. Afortunadamente, con la llegada del verano estos síntomas desaparecen.
Otra patología más complicada es la flebitis, producida mayoritariamente por algún problema en el enlentecimiento de la circulación de la sangre como consecuencia del reposo en cama, estando enfermo o en un post-operatorio. Pero tampoco es nada raro que ésta se presente en personas sanas, que yendo por la calle, o al hacer algún esfuerzo deportivo, noten de golpe, un intenso dolor, como si algo les hubiese atravesado la pantorrilla.
Por último, no hay que olvidar dentro de este gran grupo de enfermedades de las piernas, los problemas linfáticos, que pueden derivar en la elefantiasis (piernas excesivamente gruesas) o en un lipodema, un exceso de grasa simétrico en las dos piernas.
Estos problemas tienen únicamente una solución estética quirúrgica así como el tratamiento adecuado para resolver la causa de los mismos.
Arterioesclerosis
Se trata de una arteriopatía degenerativa y, por tanto, sin fenómenos inflamatorios.
Es un proceso que afecta a la mayoría de las arterías, sobre todo las coronarias y cerebrales.
La arteriosclerosis que afecta únicamente a las extremidades, presenta una sintomatología en un comienzo vaga y escasa. Sólo, más tarde, la claudicación intermitente vascular hace que el paciente acuda al médico. A medida que pasan los años, la isquemia progresa y la circulación colateral se hace insuficiente; el dolor se mantiene continuamente aún en reposo y se aprecia frialdad en la región distal de la extremidad afectada. Esta isquemia puede ser solamente muscular o también cutánea y acompañarse incluso de gangrena. En la extremidad inferior esta isquemia muscular puede dar lugar a la retracción de los músculos correspondientes, así como a una anquilosis en flexión de la rodilla muy dificil de corregir.
Pruebas de la circulación periférica
Oscilometría.- El oscilómetro es un aparato para medir la amplitud de las pulsaciones arteriales en las extremidades. Lectura que ayuda a determinar el nivel de la obstrucción arterial. Actualmente en desuso por su poca especificidad.
Angiografía.- La inyección de una sustancia radiopaca en la luz arterial permite la visualización de la arteria y las ramas periféricas en el lugar de la inyección. La angiografía se utiliza sólo si se piensa en una intervención quirúrgica, pues los medios de contraste tienen la tendencia a producir un espasmo arterial y reducir con ello la circulación colateral importante.
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